Cámaras ALPINE DVR-F800PRO y RVC-R800: El ojo que todo lo ve

camaras alpine

Os traemos  de la mano de Alpine, una interesante prueba de  las denominadas dash cam, cámaras  instaladas a bordo de nuestro vehículo, que, además de grabar cuanto acontece en el exterior,  nos ofrecen, al menos en las versiones de alta gama,   un enorme abanico de utilidades como ayudas a la conducción o avisador de radares, entre otras

Básicamente, una dash cam es una cámara  colocada a bordo que registra continuamente la vista a través del parabrisas delantero del vehículo. El dispositivo va constantemente grabándolo todo, en nuestro caso en bucles de un minuto,  y eliminando pasado este tiempo, de manera que  sólo almacena los archivos cuando se pulsa para hacer una foto o vídeo, y si se produce un accidente. En este caso, la cámara guarda los 30 segundos previos y el minuto posterior al percance. Aquí es donde surgen algunas preguntas que siempre sobrevuelan a este tipo de equipos, la más importante, obviamente, es si es legal realizar este tipo de grabaciones de la vía pública desde un vehículo.

Para esta prueba disponemos de dos unidades: una cámara delantera, modelo ALPINE DVR-F800PRO, montada  en el centro del parabrisas, justo debajo del retrovisor, un lugar que recomiendo, pues  desde la posición del conductor prácticamente no se ve, con lo que no quita nada de visibilidad.

Para completar nuestro juego de visión, contamos con una cámara trasera, modelo RVC-R800, que vamos a montar en el centro de la luneta trasera, en la parte superior, justo debajo de la luz de freno central.  Tampoco interfiere en nuestra visión trasera, ya que su tamaño es bastante reducido.

Hemos probado durante dos semanas su uso para saber qué pueden aportar, tanto  si las usamos con fines profesionales como particulares y descubrimos que  aportan más de lo que a primera vista puede parecer.

Consulta la prueba completa AQUÍ

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