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Esta edición ha estado marcada por la ausencia de los grandes dominadores en camiones de los últimos años, el equipo ruso Kamaz, que ha despejado el camino hacia la victoria de Iveco.

 

56 camiones tomaron la salida el pasado 31 de diciembre en esta nueva edición del rally raid más famoso del mundo para enfrentarse a dos semanas de infierno en las interminables dunas. Un recorrido de más de 5.000 kilómetros con salida en un Sea Camp a orillas del mar Rojo y la llegada en el otro extremo del país para descubrir las orillas del golfo Arábigo.  

Un recorrido de más de 5.000 kilómetros que han terminado coronando al neerlandés Janus van Kasteren (Iveco), que  confirmó el título del Dakar en camiones en la última etapa, tras acabar cuarto y en la que se impuso el lituano Vaidotas Paskevicius (Tatra).

Alex Loprais a los mandos del Tatra era uno de los favoritos al triiunfo final, pero tuvo que abandonar en la etapa 9

La victoria de van Kasteren y el exultante dominio de la armada Iveco (16 de los 56 camiones eran de esa marca, se ha cimentado desde el principio de dos hechos que han marcado este rally como nunca antes: por un lado, la ausencia de los grandes dominadores en camiones de las últimas ediciones  en el Dakar, los rusos de Kamaz, ausencia  impuesta por no haber condenado la  invasión de su país en Ucrania, dejaba más abierto que nunca el asalto al podio final, un podio al que  también optaba el eterno   piloto  checo Ales Loprais a los mandos de su Tatra y que bien pudo llevarse la victoria final si o fuera porque en la novena etapa, cuando lideraba la general,  atropelló a un aficionado italiano que sacaba fotos tras una duna, que posteriormente falleció y que obligó al piloto checo a abandonar la

 

 

la carrera. En la general, Van Kasteren aventajó en 1h14:34 al checo Martin Macík (Iveco), que tampoco se libró de los problemas en el Darkar 2023, y en 2h40:22 a su compatriota Martin van den Brink (Iveco), otro de los que llegaron a liderar la tabla de tiempos.

Con las cuatro primeras plazas ocupadas por camiones Iveco, la quinta y sexta correspondieron a pilotos checos a los mandos de sendos Tatras (Jaroslav Valtr  y Martin Soltys)

“No es fácil ganar. Hay que atacar al máximo en todo momento. Todo el mundo ha tenido problemas en este rally. Nosotros no nos hemos librado, con un problema con el combustible que nos costó quince minutos largos, pero hemos sabido controlarlo todo hasta el final y estoy muy contento. La diferencia la marcamos al ganar con 30 minutos de ventaja a falta de tres días para el final", explicó el campeón.

Tras una maratoniana jornada de conducción  a plena concentración, la llegada al campamento no trae el descanso. En no pocas ocasiones el trabajo de reparación del vehículo se alarga hasta altas horas de la mañana...

La enorme valentía del equipo KH-7

Pero si algo  impactante nos ha dejado este Dakar ha sido sin duda  la primera participación de  un vehículo alimentado con hidrógeno. Nada más y nada menos que un camión: el MAN del equipo El MAN del equipo KH-7 Epsilon pilotado por Jordi Juvanteny (piloto), José Luis Criado (copiloto) y Jordi Ballbé (navegante).

El proyecto del conjunto español echó a andar el pasado mes de marzo en una reunión previa con ASO (Amaury Sport Organization), la organización del Dakar, que acogió la propuesta y la compartió con la FIA. El ente federativo dio su aprobación, entendiendo que la propuesta era “realista y factible” de cara a competir en el rally más duro del mundo, que sigue trabajando con el objetivo de fomentar iniciativas similares para descarbonizar la carrera.

Sin emabrgo, en diciembre,  una semana después de que el MAN superara las verificaciones técnicas previas al embarque en Francia, y con el vehículo ya navegando camino de Arabia. La FIA comunicó por correo electrónico que ninguno de los proyectos ligados al hidrógeno, salvo el del KH-7 Epsilon Team, iba a llegar a la salida del Dakar, por lo que decidía postergar la implementación de la normativa T5.U Hidrógeno.  El camión debía competir enmarcados en una división de nuevo cuño: la Challenge New Energy. La organización concedía, eso sí, una alternativa a Juvanteny, Criado y Ballbé para poder regresar a la división T5: renunciar al hidrógeno y optar por el diésel tradicional.

Ante esta dicotomía, los componentes del KH-7 Epsilon Team decidieron seguir adelante con sus planes iniciales y afrontar el Dakar 2023 con su MAN impulsado con una mezcla de hidrógeno y gasóleo. Sin embargo, este camino implica dos hándicaps especialmente notorios: el primero y más importante afecta a su clasificación, ya que, aunque compiten en la carrera real, reglada y con su propia clasificación diaria, se ven obligados a tomar la salida en todas las etapas 15 minutos después del último participante, sea cual sea su posición al final de cada día. Esta circunstancia convertía  la edición 2023 en el reto más importante de la historia del equipo, ya que deberá completar el recorrido diario en las peores condiciones posibles, con un firme seriamente dañado por el paso de todos los vehículos de la caravana y navegar muchas más horas de noche, ante su tardía arrancada jornada tras jornada.

Tras innumerables contrateimpos, el último el vuelco sufrido en la etapa 12 que les obligó a permanecer 48 horas en las dunas, el MAN del equpio KH-7 consiguió llegar a Dammam, demostrando la viabilidad y la seguridad de esta tecnología. Enhorbuena.

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